The other day, I attended a medical consultation, a puppy, Serafin, mongrel of 14, had a tumor near one ear. Actually it was a routine procedure: an assessment of the problem, presurgical testing schedule and deliver a budget of surgery ... usually something fast.

However, demorándome finished more than 40 minutes, because the owner told me a beautiful story. One that I want to share with you.

Seraphim arrived a few days old at home, adopted by the daughter of the family. However, it was Don Juan, his father, who, from that moment, he took full responsibility of raising him. Grew healthily in their new home.
Dogs heroes
Photo: Macarena Pérez

Suki is a dog that has been trained to detect changes in the level of sugar in the blood of people.

Years before don Juan had fallen to the hospital product fulminant acute pancreatitis. He underwent surgery with a poor prognosis, because in those years was beginning to implement the technique to save the lives of these patients, but very few were saved.

That year, operated on the same to almost thirty people, of which, according to the testimony of Don Juan, he alone survived.

The problem of extracting the pancreas is that the patient is left with a number of shortcomings, including insulin ... diabetes. Everything is provided and support therapy.

Each time you don Juan was going to check, the doctor asked him if he had already declared the disease in some way. A little annoyed at such insistence, Don Juan always said no and he asked the doctor not to follow him wondering the same thing. He was confident that nothing would happen meaner than he had lived.

One day Don Juan got up and made breakfast, always with Seraphim. He took it to his wife to the bedroom and then down to find yours. He dropped a piece of bread and stooping everything went black.

He lost consciousness. Serafin became desperate. He ran, jumped on the bed and poured around the breakfast lady, who rebuked him blankly. However, at his insistence down to see what happened. He found Don Juan on the floor, just in time to call emergency and lifesaving. A crisis of hypoglycemia. Minutes and Don Juan would have died. Seraphim had saved his life.

A Don Juan had given a few years of life expectancy. That nearly 25 years. Serafin survived an abandonment of days old and is now 14 years more than their life expectancy.

Mutual love holds them together. They deserve many more years.

Serafin and Don Juan are not their real names, but the story is credible, told by its own protagonist.

El otro día, en una consulta médica que atendí, un perrito, Serafín, mestizo de 14 años, tenía un tumor cerca de una de sus orejas. En realidad era un procedimiento de rutina: realizar una evaluación del problema, programar exámenes prequirúrgicos y entregar un presupuesto de la cirugía… algo habitualmente rápido.

Sin embargo, terminé demorándome más de 40 minutos, porque su propietario me contó una bella historia. Una que quiero compartir con ustedes.

Serafín llegó a los pocos días de nacido a casa, adoptado por la hija de la familia. Sin embargo, fue don Juan, su padre, quien, a partir de ese momento, tomó la total responsabilidad de criarlo. Creció sanamente en su nuevo hogar.
Perros héroes
Foto: Macarena Pérez

Suki es una perra que ha sido capacitada para detectar los cambios en el nivel de azúcar en la sangre de las personas.

Años antes, don Juan había caído al hospital producto de una pancreatitis aguda fulminante. Lo sometieron a cirugía, con un pronóstico pésimo, ya que en aquellos años se estaba comenzando a implementar la técnica para salvarles la vida a este tipo de enfermos, pero se salvaban muy pocos.

Ese año, operaron de lo mismo a casi una treintena de personas, de las cuales, según testimonio de don Juan, sobrevivió sólo él.

El problema de extraer el páncreas es que el paciente queda con una serie de deficiencias, entre ellas, insulina… la diabetes. Todo se prevé y queda con terapia de soporte.

Cada vez que don Juan iba a control, el doctor le preguntaba si se le había declarado ya la enfermedad de alguna forma. Un poco molesto ante tanta insistencia, don Juan siempre contestaba que no y le pedía al doctor que no le siguiera preguntando lo mismo. Él tenía confianza en que no le pasaría nada más malo de lo que ya había vivido.

Cierto día don Juan se levantó y preparó el desayuno, siempre en compañía de Serafín. Se lo llevó a su señora al dormitorio y luego bajó a buscar el suyo. Se le cayó un pedacito de pan y al agacharse todo se volvió negro.

Perdió el conocimiento. Serafín se desesperó. Subió corriendo, saltó a la cama y derramó todo el desayuno de la señora, quién sin entender nada lo reprendió. Sin embargo, ante su insistencia bajó a ver qué pasaba. Encontró a don Juan en el piso, a tiempo justo como para llamar a urgencias y salvarle la vida. Una crisis de hipoglicemia. Minutos más y don Juan habría muerto. Serafín le había salvado la vida.

A don Juan le habían dado pocos años de esperanza de vida. Eso hace casi 25 años. Serafín sobrevivió a un abandono de días de nacido y tiene ya 14 años, algo más que su esperanza de vida.

El amor mutuo los mantiene juntos. Se merecen muchos años más.

Serafín y don Juan no son sus nombres reales, pero la historia es fidedigna, relatada por su propio protagonista.